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VOLVEREMOS,
por José Ángel Delgado . Es el cuarto día que pasamos en Riotinto, y ya no vamos a rodar más con los alevines del equipo. Sin embargo, hemos quedado con ellos esta mañana, en casa de Rafael Cortés, para hacernos entrega de unos presentes en señal de nuestra “eterna amistad”, más allá del tiempo, la distancia y las pasiones futbolísticas. Lo de los chavales ha sido grande. Han estado al cien por cien jugando los pasados días, mientras capturábamos al vuelo sus balonazos, regates y goles. Y encima, cuando han venido con Pedro –el entrenador- esta mañana, nos han traído una camiseta del equipo firmada por todos ellos, una gorra, un llavero, un mechero y, sobre todo, su simpatía. Entrañable… Como me gusta a mí calificar este tipo de situaciones. Y luego crecerán y se convertirán en un M.A., un Sergio o un José Angel… Lo que les espera. Por lo demás, hemos seguido comprobando la cercanía de la gente de Riotinto. Hemos rodado con Rafael y con Juan, en una casa de origen inglés. Y es que gente como Pedro, Rafael y su mujer, Chaparro, Juan, Manuel, o las personas de los bares y restaurantes, los padres de los niños, el presidente del club, forman una lista muy larga que ocupará su lugar de honor en los créditos de la película. Más tiempo nos hubiera gustado tener para extraer imágenes del entorno de la zona, con sus piedras coloreadas y sus maquinarias antiguas flanqueando las carreteras… Y lo mismo de Aracena, que nos ha acogido gracias a José Manuel y su familia, y a Toño y a Néstor por sus contactos… Tiempo… Es lo que siempre falta… Aunque en esta ocasión, más que nunca, se marcha uno de la zona con la sensación cierta de haberlo aprovechado y disfrutado al máximo. Porque, lo que es mañana, correrá a otro ritmo a la velocidad que marque nuestra Charito, la furgoneta. Está bien esta aventurilla.José Ángel Delgado.
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