Los días

25 de Agosto
26 de Agosto
27 de Agosto
28 de Agosto
29 de Agosto
30 de Agosto
31 de Agosto
1 de Septiembre
2 de Septiembre
3 de Septiembre
4 de Septiembre

Despues de la Carretera
5-7 de Septiembre
8 de Septiembre
9 de Septiembre
10-11 de Septiembre
12 de Septiembre
13 de Septiembre
14 de Septiembre
15 de Septiembre
16 de Septiembre
17 de Septiembre
18 de Septiembre
19 de Septiembre
20 de Septiembre
21 de Septiembre
22 de Septiembre
23 de Septiembre
24-25 de Septiembre
26 de Septiembre
27 de Septiembre
28 de Septiembre
29 de Septiembre
30 de Septiembre
1-2 de Octubre
3 de Octubre
4 de Octubre
5 de Oct. -22 de Nov.
23 de Noviembre
24 de Noviembre

Los Diarios de ...
Jorge Nebra
David Lozano

Los cromos de Delgado

Fotógrafo:

GASOLINA SÚPER , por José Ángel Delgado .
Crónica del lunes
3 de Octubre.

Se nos acababan las horas con el equipo de cámara de Ovide en esta prolongación del rodaje. La jornada la pensábamos dedicar a una escena en la que Carlos Lozano mantiene una misteriosa conversación telefónica y otra personal con Vanesa y unas muñecas rusas. Por la tarde, solventaríamos los planos previstos en una gasolinera.

Las gasolineras son ese tipo de localizaciones incómodas, unos lugares en los que uno difícilmente puede plantarse sacar una cámara como la nuestra y ponerse a grabar.

Porque la verdad es que, a pesar de considerarme alguien organizado y con la intención de tenerlo todo atado en las cuestiones relativas a producción, para “Cromos” mi pensamiento ha sido desde el principio el de rodar-dejando-que-todo-fluya. Está claro que esa dinámica fresca y desenfadada tiene pros y contras. Tiene el factor aventura y de destino incerto, pero tiene también el factor negativo de los problemas imprevistos.

En el caso de las gasolineras, aunque ya sabía por experiencia que iba ser difícil que nos dejaran rodar “a saco”, había confiado en que nuestro aspecto de pequeñísima producción audiovisual representara una ventaja. Pero no había sido así. Lo intentamos durante el viaje en dos ocasiones y no hubo manera. Siempre nos llamaban la atención. ¿Qué demonios temerán las petroleras que desvelemos con nuestras grabaciones? Pero, vamos, que es lo más normal, y lo sabía.

Así fue como tuvimos que hablar días antes con la gente de Campsa para que no pusieran pegas y nos dejaran rodar en una de sus estaciones próxima a Zaragoza. Nos atendieron amablemente y tras varias conversaciones, e-mails y faxes, se consiguió rodar.

En fin, necesitábamos el permiso. Y en una peli sin apenas permisos, fue casi una excepción.

José Ángel Delgado .