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l a c o n e x i ó n f r a n c e s a por Pablo Aragüés

Desde el principio todos sabíamos que éste era un viaje kamikaze. Todo lo que suceda en el Festival de Cannes durante los próximos días pasará por mis teclas, como balas en una ametralladora. Lo juro. Puro periodismo Gonzo.

Auuu, mama. Could be this really the end? [Domingo 22-05-05]


Izda.: Una Louma para coger la entrada de los famosos.
Dcha.: ¡Esto es Cannes! Ya sabéis. 40 Euros.


Izda.: No me acuerdo de su nombre, pero lo he visto en un montón de pelis.
Dcha.: Una panda de estafadores, estafando a sus gobiernos.


Izda.: Momentos alucinógenos en la Alfombra Roja.
Dcha.: ¡Sargento Kabukiman!

6 de la mañana en el aeropuerto de Niza. Todo parece distinto. El festival y todo lo que prometía queda ya muy lejos... Por un momento me doy cuenta de que aún llevo puesta mi acreditación. Estoy tan acostumbrado a ella que me he olvidado quitármela. Ayer, L´enfant ganó la Palma de Oro. Fue la película que vi cuando me invitaron a la Alfombra Roja. Demasiados planos secuencias y muy poco montaje. Pero tampoco me importa demasiado. Ni siquiera quise pasarme por la puerta del Palais a ver qué se cocía. Me importaba muy poco. Éstos eran más o menos mis pensamientos esta mañana en Niza. El cielo era gris, como si lo hubieran cubierto con hormigón, y sólo podía pensar en lo poco que el Festival, al menos en su versión oficial, había significado para mí. No me demostró nada, excepto que se puede pasar una semana a costa de la teta de un Gobierno Ajeno. Me preparo para facturar, mientras observo a los ricachos de mi espalda. Ella habla en español, él en italiano. Los dos tienen pintas de ser Tipos Muy Importantes. Duques, Condes o algo por el estilo. Pero no son más que unos pringados. Visconti tenía razón. Entre su equipaje, varias bolsas con toallas, albornozes y cojines del hotel en el que han estado. Malditos Cerdos. Mi mente se esfuma sola a mi última noche en Cannes.

Decidí quemar todos mis cartuchos y pasarme a ver qué tal estaba Habana Blues, allí en el cine de la playa. No tenía intención de quedarme mucho. Busqué un sitio de última fila, pero en el último momento decidí quedarme de pie. Por fin, después de tantos días de Torres de Babel, me siento a gusto escuchando una película en español. Me río, no puedo evitarlo. El tipo que está a mi lado, parece muy simpático: Cada vez que me río se vuelve hacia mí, sonriendo.

- ¡Coño! ¡Tú eres el prota, tío!

- ¡Y tú eres español!

El actor protagonista de la película de Benito Zambrano estaba a mi lado. Benito estaba justo al lado. Hablamos un poco. Cosas insulsas, mierdas absolutas.

Un rato después decido perderme entre la gente y el tráfico de Cannes. Toca despedirse de todos. Edouard y Florient vuelven a casa, Antoine tiene que hacer no sé qué en no se dónde, Michel se va a Salou a trabajar un poco, y algunos tipos que no sé como se llaman me cuentan sus planes. Es curioso, yo no los conozco, pero ellos sí que me conocen a mí. Los españoles somos la hostia. Somos los monos de circo de Europa. Todo el mundo nos quiere allá donde vamos. No en el sentido de querer con respeto, pero desde luego puedo asegurar que la mayoría de los que estábamos ahí no sabíamos el nombre de la mayor parte de los otros. Sin embargo, todos se sabían el mío. Somos como un mono albino, todo el mundo nos recuerda. En fin, que le vamos a hacer: nuestra fama nos precede.

Todo parece mejor cuando pienso que, a pesar del madrugón, Marta me recogerá mañana en Barajas y me espera una Gran Semana en mi madriguera madrileña. Oporto es un sitio agradable. Espero poder molestar a Vigalondo y algún otro que me encuentre por el camino. Zaragoza queda para junio, justo cuando vuelva de Almería, este próximo fin de semana, donde mi corto Huida a toca teja, está seleccionado. Otro nuevo festival, otra nueva ciudad y otra nueva playa. ¿Podré con todo ello?

No lo dudo.

Tengo que dar gracias a los chicos de Sintregua Comunicación por su paciencia, apoyo, ayuda, cariño, amistad y comprensión y, cómo no, por mantener viva esta página durante todos estos días. José Ángel y Mirella, gracias. También al Instituto Aragonés de la Juventud y al INJUVE, por darme la oportunidad de sembrar el terror en territorio extranjero. También a los que habéis seguido esta página y me habéis regalado gratos mensajes de amor, a todos ¡muchas gracias!

¡Ah! Se me olvidaba. Era ya cerca de medianoche cuando decidí darme un paseo hasta La Bocca. Tenía que salir de Cannes. Había violado todas las Normas Fundamentales de Cannes: Había estafado a sus habitantes, había ofendido a los turistas, había aterrorizado al servicio. Tenía que escapar.

La Bocca es el barrio de Cannes donde vas cuando ya no puedes hacer frente a lo que supone La Croisette: Familias playeras de clase media durante el día, pescadores con neveras repletas de vino por las noches. Mucha gente había llegado el fin de semana, gente honrada, buenas personas, pero que no tenían nada que ver con el Festival. Seguramente, el mismo tipo de personas que piensa que el guión de una película lo inventan los actores mientras ruedan. Veraneantes de fin de semana. Pero allí, en la playa de La Bocca, esta madrugada no importa en absoluto. Todo el alboroto de estos días no era ya, sino un rumor lejano. Allá, en el horizonte, los barcos seguían destilando fiestas, baile y auténtico desfase, inundando el mar de luces y música. Los neones de los bares parpadeaban intermitentes. Las olas llegaban serenas hasta la playa. Casi ni si quiera escuchaba el ruido del tráfico lejano, cuando me di cuenta de que la policía estaba desvalijando a dos chavales que apestaban a mariguana barata.

En ese mismo instante, me crucé con una pareja joven. Ella miró con disimulo mi acreditación y le dijo a su novio:

- Un realisateur!

Sonreí. La sonrisa me rasgaba la cara. Ya entonces, mi cabeza estaba en otra parte, saboreando el éxito de mi fraude: si había logrado engañar a los franceses, ¿por qué no a los alemanes y a los italianos? Miré el brillo de la luna sobre el Mediterráneo y dejé que mi mente se perdiera en algún lugar entre Berlín y Venecia.

Un último detalle: Hay veces que me siento muy identificado con Jumping Jack Flash de los Rolling Stones, éste es un momento perfecto. Ved lo que queráis, pero que sea bueno. Yo he encontrado la edición francesa especial y limitada en DVD de Pulp Fiction: Dos discos, un cd y un libro. Pienso disfrutarla esta noche. Aunque mi cabeza está pendiente del remake de la serie Corrupción en Miami, adoro los episodios originales. Sobre todo, el Episodio Piloto y los Return of Calderon 1 y 2.

P.D.: Me siento bien. Han sido grandes días. Sobre todo si hubieran sido verdad. Nada ha sido verdad, ¿o sí? ¿De verdad creéis que dos gobiernos iban a pagarme una semana en Cannes, todos los gastos pagados, cobertura total, fiestas privadas, Alfombra Roja y toda esa mierda a cambio de nada? ¿De verdad lo creéis? Esto no ha sido más que un viaje alucinógeno por las drogas químicas. No he salido del salón de mi casa en ningún momento. No he estado en Cannes y no he visto a ningún famoso. Es más, yo no soy yo. Soy una invención de un tipo llamado Ramón El Salvaje, un bicho raro un mal tipo. Nada de mi realidad es cierto. ¿O sí? ¿He pensado yo eso? ¿Lo he dicho en voz alta? Poe dijo una vez algo como: La realidad es sólo el sueño de un sueño. Me alegra que hayáis creído tantas mentiras despiadadas, pero no tenéis que agradecérmelo a mí, agradecédselo a los estupefacientes. No me entendáis mal, lejos de mí la idea de recomendar al lector drogas, alcohol, violencia y demencia. Pero he de confesar que, sin todo eso, yo no sería nada.

HUNTER S. THOMPSON

clockworker7@yahoo.es

Ninguna simpatía por el diablo:
un fatal encuentro con la Mafia Croata
[Sábado 21-05-05]


Esto no es Cannes, ¡es Tromaville!

Sí, amigos. La Troma esta aquí, como todos los años. El Vengador Tóxico, el Sargento Kabukiman... Todos ellos unos grandes tipos. Me sorprende que aún sigan en la brecha. Estaban todos como auténticas cabras, gritando como si la vida les fuera en ello. Con megáfonos y espectáculos callejeros semiporno.

Pero este ambiente se diluyó en los últimos compromisos que me quedaban. Los últimos vestigios de mi responsabilidad básica. Un reunión con todos los afortunados que aquí estamos, los organizadores (D... entre ellos, por supuesto) y el Ministro de Cultura francés o algo parecido. Todo en francés. Demasiado para mí. No es una perspectiva razonable para los que hemos estado toda la noche sin dormir. El tipo tenía un aspecto de político corrupto que me daba picores y convulsiones y su arrogancia y pedantería exaltaba mis nervios. Ahí estaba yo, refugiado en la última fila, escondido entre cabezas y cuerpos, evitando que D... me viera. Desde el principio sabía que eso no era más que una encerrona. La noche anterior ya había sufrido otra, pero milagrosamente salí airoso y por patas. Esto era muy distinto, era mi obligación estar ahí. Debía estar ahí. Todos lo esperaban, sobre todo D...

Mi corazón pudo aguantar las dos horas de sufrimiento y escapé al paraíso de la comida china, debía retomar fuerzas para la tarde: Mi último compromiso, la última vez que D... podía cazarme. Sería interesante ver cómo perdíamos el control jugando al gato y al ratón.

Por suerte, logré escapar. El Prix de la Jeunesse (Premio de la Juventud) fue para Cidade Baixa de Sergio Machado. Lo sé porque estaba ahí. Lo había presenciado todo. Pero en cuanto sonaron los aplausos desaparecí entre las sombras. No he hecho nada de lo se esperaba de mí, eso sí es ser kamikaze.

Estos días han sido muy instructivos para mí, por fin he descubierto la verdadera naturaleza del periodismo Gonzo. No se trata de investigar un tema simplemente y ponerlo sobre el papel. Lo que busca el Dr. Gonzo es llegar hasta el centro neurálgico del asunto, meterse de lleno en la línea de fuego, donde silban las balas. No basta con investigar algo, hay que vivirlo hasta el límite, incluso hasta la muerte. Eso es lo que hizo Hunter S. Thompson, por eso hoy está donde está. ¡Que en paz descanse!

El sol se hundía en las aguas hirvientes del mediterráneo, mientras en la playa veíamos The Last Waltz de Martin Scorsese, pero en cuanto llegó la noche no pudimos más: era el momento de colarse en una fiesta. Lo conseguimos en un hotel de La Crosiette. No recuerdo el nombre, pero era la fiesta del canal ARTE. Suena muy bien, pero todo lo que tenían era garrafón, todo gratis, pero garrafón. Luces de colores, música electrónica y periodistas treintañeros, juntos con muchos niños pijos. Nosotros destacábamos enseguida, sobre todo mi amigo Antoine, el único de los franceses que era una buena persona. Un tipo cachondo y obsesionado con el sexo anal de 110 kilos destaca allá donde vaya, sobre todo si va muy pasado. Aprendió a decir te voy a dar por el culo (en español) y le entraba a todas las tías con esa frase. Mientras yo, estaba demasiado ocupado robando un filtro rojo de uno de los focos, para llevárselo a Marta, mi novia. Eso fue la gota que colmó el vaso. Aquel tipo de seguridad me caló en seguida y estaba dispuesto a tirarme desde aquella azotea, sin reparar en cómo quedaría mi cuerpo, hecho pedazos, frente al Palais du festival.

Nos echaron como a Cerdos Indeseables.

Decidimos que, dadas las circunstancias, lo único que podíamos hacer era colarnos en otra fiesta.

Entramos en una discoteca. Tenía dos pisos y el de arriba, un lugar enorme, estaba reservado para una fiesta privada. Conseguimos pasar a la primera. Hace tiempo que pasaron los 70, ya no se ve cocaína a la vista de todos sin ningún tipo de reparo, pero toda aquella gente estaba demasiado loca: Niñas pijas bailando sobre los asientos, cachas de gimnasio saltando sobre las mesas, camareros privados con grandes cubos de hielo, repletos de botellas de champán, vodka, whisky y yo qué sé más y las aplicaban directamente en la boca de sus clientes. Clientes, que no eran otros que unos importantes miembros de la mafia de Croacia. Al principio pensé que podían ser unos ex-parientes o algo así de Emir Kusturica, pero no había lugar a dudas. Se habían hecho ricos los muy hijos de puta con el tráfico de armas durante la guerra de los Balcanes y ahora se gastaban todo su dinero en alcohol, drogas, putas de lujo y discotecas privadas en Cannes.

Ninguna simpatía por el diablo. Bebieras lo que bebieras, todo costaba 11 euros... ¡hijos de puta! Cuando volví de la barra, advertí que Antoine estaba hablando con uno de ellos. ¡Mierda!

- Sabemos lo que os proponéis...

Eso dijo el muy cabrón en un francés de borracho. La cosa se puso tensa. Yo sudaba a mares y el corazón hacía rato que bombeaba con el ritmo de un carburador enloquecido. En cuanto les mencionamos a Ramón El Salvaje, la cosa se puso realmente fea. Enormes gorilas nos sacaron fuera del garito y nos tiraron al suelo de la calle. Me sentí feliz: podría haber sido peor. Yo pensaba que nos llevarían a un oscuro callejón y nos sacarían la sangre y las glándulas adrenalínicas para vendérselas a alguna Secta Satánica.

Todos los bares estaban cerrados. ¡Que mierda de país éste, aún no son las 4 de la mañana! Está claro que esto es el final. Volvemos a casa. Frente al hotel Splendid, encontramos una limusina. Una de esas blancas enormes y jodidamente increíbles. Le preguntamos al chófer cuánto por llevarnos hasta el hotel.

- 40 euros.

Diez minutos después llegábamos como señores a nuestro hotel. Incluso el chófer nos abrió las puertas para que bajásemos. Vaciamos el bar y vimos la televisión, a pesar de que el tipo dijo que no tocáramos nada. Pobre desgraciado. Pero fue peor para nosotros, al menos para mí. Ése era todo el dinero que me quedaba. Aún tengo que terminar este día, aquí, en Cannes, una de las ciudades mas caras de un Europa. Sin un duro en el bolsillo, amenazado por la Mafia Croata y sin importarme una mierda quién gane la Palma de Oro. Miedo y asco este día soleado en Cannes... y la horrible idea de que mañana a las 6 tengo que estar en el aeropuerto de Niza para volver a Madrid, el mayor antro del mundo, la ciudad que odio con todas mis entrañas. Esto huele a adolescente podrido... puto Gus van sant, algun día te encontraré y acabaré con tu miserable alma, desgraciado. Odio a los cobardes que se refugian en un mamón como Kurt Cobain para decir que son poetas. Dios se apiade de vosotros, ¡puercos!

Un último detalle: Llevo todo el día en la cabeza Memphis Blues again de Bob Dylan, ¿por qué será? El otro día no hablé de Mickey Rourke. Junto con Nick Nolte, Elias Koteas, James Woods y Sam Rockwell son mis actores favoritos, por eso ved ya 37 horas desesperadas, el remake de Michael Cimino, a quien descubrí gracias a Vigalondo, cuando me dijo: Cuando Leone hace varios saltos de eje en una misma secuencia, te das cuenta. Pero cuando lo hace Cimino no eres siquiera capaz de poder contarlos.

clockworker7@yahoo.es

El hombre del infierno [Viernes 20-05-05]


Aunque algunos no lo sepan, Monte es un tío grande.

El sol ha aparecido en Cannes como una extraña luz electrónica. Si duda había algo cósmico en todo ello. Cuando me he levantado estaba hecho una mierda. Lo de ayer fue demasiado, demasiado...

Cuando llegamos de nuevo a Cannes me parecía no haberme ido. Todo ha sido un extraño viaje. Lo de la noche anterior en el barco fue algo fuera de lo normal. Todos aquellos dinosaurios mentales deambulaban en las aguas de la noche como murciélagos desorientados, y lo peor es que yo estaba entre ellos.

Sabía que la noche sólo me podía deparar más acontecimientos increíbles, pero mi cuerpo estaba sometido a demasiada presión y un nuevo encuentro con D... hizo que mi espina dorsal zumbara como una abeja.

Tenía que huir.

Rápido.

Me refugié lo más lejos que pude, tanto que no se dónde coño estaba. Deambulé perdido por lo que parecía ser cualquier otro sitio, durante demasiado tiempo. Me detuve en la playa, para ver como el mar devoraba el sol de la tarde y traté de ordenar mis pensamientos.

Empiezo a darme cuenta de cual era en realidad mi responsabilidad básica. Empiezo a verlo claro. La meta de todo esto no es una relación diplomática entre países, ni un intercambio cultural, ni siquiera un enriquecimiento cultural. Si estoy aquí es por lo que estoy haciendo en estos momentos, poniéndoos al día de todo el miedo y asco que se puede acumular cuando se comete un fraude y todo el mundo es consciente de ello. Porque, seamos realistas, ¿qué cojones pintamos aquí?

A mí y a otros tantos europeos muy pasados nos han pagado absolutamente todo, tenemos una posición privilegiada, somos VIPs... ¿todo ello para qué? ¿Cuál es el propósito de todo ello? Ninguno. No puede haber una respuesta sencilla para ello. Unas maravillosas vacaciones pagadas, ¿para qué? Para estar aquí. En el cyberchiringuito más cutre de Cannes escribiendo como si el teclado estuviera lleno de moscas que quisiera aplastar, dejando libres mis recuerdos, siguiendo estas notas que hace ya días dejaron de tener sentido. Si estoy aquí es por esto. Necesito hacer esto. Es pura cuestión de superviviencia. No hay otra razón aparente. Captar todo lo que veo y almacenarlo en la memoria, para luego ponerlo sobre unas pantalla abarrotada de pixeles.

Por eso mismo no podía dejar escapar la oportunidad. Era sin duda algo macabro llegar a Cannes de nuevo y meterse a uno de los cines privados con mi aspecto lamentable y mi andar siniestro. Demasiadas horas despierto... Pero tenía que conseguirlo. Ver la película de Monte Hellmann, hacerle una foto y un apretón de manos. Nada malo. Nada fuera de lo normal. Sólo soy un buen ciudadano más, igual que vosotros.

Cuando ves una película de los primeros setenta, sabes que estas viendo algo único. Cuando esa película es casi desconocida, lo aprecias aún mas. Sabes que es posible que sea la única vez en tu vida que puedas verla. Cuando esa película viene firmada por uno de los grandes (no un tío de primera fila, sino un tío menos conocido, pero con un oficio increíble), cuando es así, sabes que será un momento que recordarás siempre.

Monte Hellman es de los míos. El tío logró que "Reservoir dogs" saliera adelante, hizo películas grandes con Roger Corman como "Cockfighter", trabajó con Sam Peckinpah... como Arthur Penn, un outsider de verdad, no un pijo como tantos otros. Cuando Monte presentó su película "Two-lane blacktop" todo el mundo estaba atento a sus palabras. Estoy seguro que había muchos en la sala que no sabían quién era ese tipo, pero eso era secundario.

Monte dijo algo que me pareció de lo mejor que alguien ha dicho a propósito del cine:

- Igual que no se puede amar a una mujer perfecta, tampoco se puede hacer una película perfecta.

Increíble. Cuando terminó de hablar, pasó entre el público que le aplaudía con sentimiento. Es un honor tener a un tío como él presentándote su película de hace treinta años.

No me di cuenta de que venía hacia mí hasta que lo tuve encima.

- It's free?

Casi no supe como articular las palabras.

- Yah!

Algo así me salió. Monte se sentó al lado mío, las luces se apagaron y la película comenzó. Digo que Monte es de los míos, porque a mí me gusta sentarme atrás del todo. Me gusta tener la pantalla lo más lejos posible y poder ver toda la sala, todas las butacas, todo el público. Probad alguna vez a mirar las caras de la gente, bañadas en la luz de la pantalla. No existen palabras.

Todo el mundo se sorprendió de que Monte fuese hasta la última fila. Una fila en la que sólo estaba yo. Incluso esa tipeja de la organización le dijo que tenía un asiento reservado en primera fila. Amablemente rehusó. Se sentó junto a mí y vimos juntos la película. No era ni mucho menos perfecta, pero he de decir que es de lo más estimulante e interesante que he visto en mucho tiempo. El gran Warren Oates se comía la pantalla y un halo crepuscular lo inundaba todo. La textura de las películas americanas de los setenta, jamás volverá a repetirse, por más que el cerdo de Cameron Crowe se empeñe en contar sus mierdas en Rolling Stone.

Cuando acabó la película, le alargué la pezuña a Monte y le dije suavemente:

- It's a geat honor to shake your hands, Mr. Hellman.

Mr. Hellman, el hombre del infierno, me sonrió y estrechó mi mano con firmeza y sabiduría.

Le bañé con mi flash y nuestro idilio terminó. Una gran noche.

Lo redondeé con una muy interesante película francesa "Imposture" de Patrick Bouchitey y de nuevo un tremendo alarido nocturno por las atestadas calles de Cannes. Hasta que los bares cerraron. Decidimos seguir la juerga en el hotel y Edouard, Florient y yo ofrecimos nuestra habitación y allí sentamos las bases de una película futura, co-producción entre España, Francia, Holanda, Austria y yo qué sé qué más. Por el bien de todo el mundo, espero que esa película nunca llegue a realizarse.

Empiezo a sudar de nuevo, mi sangre espesa y mis nervios estrábicos me avisan. Al día siguiente tendré la última prueba de fuego: La reunión con el Ministro de Cultura francés y la entrega del Premio de la Juventud. Ninguna de las dos cosas me importa una mierda, pero D... estará ahí y pienso plantarle cara con una sonrisa en los labios.

Un último detalle: Como ayer las circunstancias me impidieron decir nada de esto, hoy por partida doble. Sólo puedo pensar en Molina de Creedence Clearwater Revival, sin duda el mejor grupo de la historia. Aun así, también queda un sitio para Velcrofly de ZZ Top. A propósito de Arthur Penn, no dejéis de ver La Jauría Humana, quizá la cosa mas brillante que veáis en mucho tiempo. Por otra parte, echad un vistazo a un telefilme canadianse titulado Modelo de día, con Famke Jannsen. Una modelo que, tras sufrir su compañera de piso una agresión en la calle, decide convertise en una heroína. Supermodelo de día, Superheroína de noche. Toda una joya de 1984 dirigida por Christian Duguay.

clockworker7@yahoo.es

Outsiders y fiestas en yates [Jueves 19-05-05]


Ahí lo tienen, ese es un rebelde con causa y lo demas pijos de mierda.

NOTA DEL WEBMASTER: La tarde del 18 de mayo, una llamada de Pablo Aragüés alertó al que escribe. En ella dejaba claro que había volado a Madrid con sus compañeros Edouard y Florient, además de otro más: el belga Michel. Todo ello con el propósito de ver a Arthur Penn. Ante la imposibilidad de acercarse a un ordenador durante dichas horas, Pablo Aragüés me comunicó que me dejaba todo lo acontecido en una grabación hecha en varios mini discs, con el fin de que yo la pudiera reproducir por escrito. Sin embargo, conseguir dichos discos fue una odisea. La única referencia que el señor Aragüés me dio fue un lugar en el barrio de Malasaña llamado el Antiguo Club del Psiquiatra. Pero todas las pesquisas resultaron inútiles ya que el local estaba cerrado. A través del propietario de un local vecino conseguí el único contacto disponible del dueño de susodicho club en un poste telefónico en la Autopista de Levante, donde - efectivamente - la grabación fue hallada. En pos de la fidelidad y la corrección periodística la transcripción de las grabaciones se presentan tal cual se grabaron, aunque el mal estado de algunos de los discos, bañados en una sustancia desconocida, corrosiva y pringosa, ha hecho imposible su transcripción. La misma comienza en algún lugar del espacio aéreo, entre Niza y Madrid.

PABLO: Las fiestas de los yates son como las fiestas de toda la vida, no cambia nada. Sólo que es un bosque de rabos en alta mar.

EDOUARD: Pardon?

PABLO: Que te calles.

FLORIENT: Os acogdais de la loca aquella?

PABLO: Putas de 30.000 euros la noche, a doce días de festival... eso hace...

EDOUARD: Beaucoup d'argent!

MICHEL: 10 euros a drink it's a robbery!

PABLO: Estas en un barco. ¿Qué quieres, tío? Tienes ante ti toda la costa de Cannes, las luces, los hoteles lujosos, le palais du festival... y bajo tus pies el mar. Pero yo me pregunto...

FLORIENT: Quoi?

PABLO: Quién coño paga todo esto. Quiero decir: hemos entrado ilegalmente en la zona portuaria, nos hemos colado en la fila para subir al barco, hemos pasado el estricto control de vestimenta con el aspecto lamentable con tenemos desde hace 72 horas, hemos subido al yate inmenso, nos han proyectado una mierda de videocreación que me ha causado las diarreas que tengo hoy, nos han dado champán... todo ello gratis. ¿POR QUÉ? ¿Quién coño paga todo esto? ¿Quién en el mundo está interesado en que una panda de inútiles como nosotros subamos a este barco? ¿Cuál es su propósito? ¿Qué es lo que quiere?

EDOUARD: Je ne compris rien.

MICHEL: Shut up your mouth, motherfucker!

FLORIENT: Aun así pienso que debeguiamos abeglo intentado con aquella puta...

NOTA DEL WEBMASTER: En este punto la grabación se pierde en una masa incoherente de gruñidos, gritos y graznidos incompresibles. El siguiente disco estaba en blanco, salvo por algunos sonidos guturales y, el siguiente, ya contenía el encuentro de nuestros protagonistas con Mr. Arthur Penn.

PABLO: Mr. Penn, please! Could you give me an autograph?

MR. PENN: Of course.

PABLO: Eh, tíos. Me esta firmando en el libro de "Moteros tranquilos, toros salvajes". Deberíamos buscar a todos los demás del libro y firmarlo de arriba a abajo.

EDOUARD: Bonnee idee!

MR. PENN: Here you are, mister.

PABLO: Thank you very much, Mr. Penn

MICHEL: OK, you got it. Can we go back to Cannes?

PABLO: No sé... ya que estoy aquí... Estoy un poco hasta los huevos de vosotros los gabachos. Vuestro handicap racial no os deja ver más allá de vuestras cejas.

EDOUARD: Comment?

PABLO: ¡Vete a cascarla, coño!

MICHEL: I wanna go back to watch "Sin City".

PABLO: Yo estuve ayer.

TODOS: QUOI?

PABLO: No es muy difícil sobornar a ciertos funcionarios del festival. Todo lo que hace falta es una buena sonrisa y un par de pelotas. El dinero no es necesario. Les gusta sentirse como mecenas a los hijos de puta.

FLORIENT: ¿Cómo lo hisiste?

PABLO: Aquel tipo me prometió que me dejaría entrar a la película si me sentaba al fondo y me estaba calladito. Me dijo que pasara por la alfombra roja rápidamente, pero sin llamar la atención y que entrara por un lateral. Fue especialmente pesado con lo de que no hiciera ninguna foto mientras entraran lo famosos.

MICHEL: And how was the film?

PABLO: Ni guarra, no llegué a verlo. Cuando subía los peldaños rojos me di la vuelta. Ya había visto entrar a Jackie Chan, Paz Vega, John Galliano, Morgan Freeman, Monte Hellman y alguno más, pero no me habían impresionado mucho. Sin embargo, mi organismo cambio por completo cuando los vi en fila: Robert Rodríguez, Michael Madsen, Benicio del Toro, Brittany Murphy, Jessica Alba, Harvey Weinstein y Frank Miller. No puede resistirlo. Saqué la cámara. Apunté hacia mi cara, con todos ellos al fondo. Antes de que me diera cuenta, aquellos policías me estaban sacando a rastras. No pude hacer la foto.

EDOUARD: Putain!

PABLO: Todo se compensó con lo del yate. Fue una experiencia única. Creo que es lo más extraño, loco, desfadado e irremediablemente inútil que he visto en mi vida.

NOTA DEL WEBMASTER: La conversación se pierde en divagaciones inútiles y redundantes, durante aproximadamente tres o cuatro horas. No hay mucho de intéres en ellas. A continuación, reproducimos la conversacion de su llegada a Cannes.

PABLO: Estoy hecho una mierda.

NOTA DEL WEBMASTER: No hay respuesta durante largo rato. En la grabación sólo se ecuchan las gaviotas del puerto y las conversaciones de los viandantes. Dos discos después, pintarajeados y cubiertos de Tipex, podemos volver a oir algo interesante.

PABLO: Liza Minnely es incluso más fea en la realidad.

MICHEL: When did you see her?

PABLO: Ayer, también fue a ver "Sin City", la vi mientras me sacaban a la calle.

EDOUARD: A film pour ce soir?

PABLO: Yo quiero ver el de Monte Hellman, en la sala Buñuel. Tengo muchas ganas. "Cockfighter" estaba de puta madre y algunas otras también. Además, seguro que está ahí para presentarlo.

MICHEL: You wanna drink something before?

PABLO: No. ¿Qué es esa mierda que echáis en la cerveza? Ya me parece un pecado echarle limón, como para que venga a un país extranjero y me encuentre a tipejos como vosotros tiñendo la cerveza de rojo.

EDOUARD: C'est sirope.

FLORIENT: Si-go-pe. Es como azúcar.

PABLO: ¡Sé lo que es esa mierda, cerdo!

NOTA DEL WEBMASTER: Hasta aquí toda las transcripciones validas. Llegados a este punto, el señor Aragüés y sus compañeros pierden el control de tal manera que resulta imposible conseguir algo coherente de los constantes balbuceos, eructos y demás ventosidades. Me consta, a través de nuestros observadores en Francia, que Pablo Aragüés llegó a la sala Buñuel, si bien no hemos podido llegar a saber si vio la película de Monte Hellman. También, hemos sabido que pasó la tarde solo y desorientado, en un barrio alejado del centro de Cannes, porque alguien le invitó a subir a un autobús desconocido. Esperamos recibir noticias suyas y poder continuar con nuestra labor informativa, pero por razones obvias no sabemos con certeza cuál será nuestro destino.

clockworker7@yahoo.es

Llovía sobre la alfombra roja [Miércoles 18-05-05]


Sí, ése soy yo, ésa la alfombra roja y ésos los policías con más cojones que he visto.

Los franceses son mariquitas para todo. Al acto social comúnmente conocido como botellón ellos los llaman le petit majestic... Chorradas! El majestic pequeño es un antro tan pequeño que no cabe ni Dios y todo el mundo se queda a beber en la calle. Ayer llovía a cántaros y la gente con paraguas (y sin paraguas), tan ricamente.

Yo estaba calado hasta los huesos. Mi smoking chapoteaba sobre mi piel y yo sólo pensaba meterme en cualquier sitio. Al fin, después de todos estos días de intentarlo, lo logré: Salimos a tomar algo por ahí y eso. En eso de las prácticas noctámbulas, ni suecos, ni finlandeses, ni alemanes, ¡ni hostias! Los españoles nos llevamos la palma. A las tres de la mañana estaban todos hechos polvo... ¡mariquitas!

Por si fuera poco, son todos unos pijos. En el sentido cinematográfico. Ninguno de ellos tiene el espíritu del cine guerrilla, ninguno de ellos ha hecho lo que todos nosotros: coger una cámara, robar un buen montón de pasta y engañar a todos los pardillos posibles para rodar las locuras que se te pasan por la cabeza.

Como es habitual en la gente del cine, empezamos hablando de cine y terminamos arrinconándolo a un lado, por la política. Menos mal que una holandesa y un alemán compartían mis opiniones sobre la etapa holandesa de Paul Verhoeven, aunque desconocían títulos en holandés que yo me sacaba de la manga. Cuando salió lo de la Constitución Europea, sólo fue una prueba más de todo el miedo y asco que da esta gente: Nos odian y odian todo lo que hay al sur de ellos.

Pero, un momento, rebobinemos. Ahí estaba yo, con un smoking chipiado, pasando por la alfombra roja. Bill Murray y mi amigo Jim (Jarmusch) estaban a tan solo unos metros míos, pero la seguridad sólo dejaba tomar fotos a los acreditados para ello. Me hubiera gustado decirles a esos cerdos que estaban hablando con un Doctor en Periodismo, seguramente su rostro habría cambiado por completo y me hubieran entregado una cámara, incluso un arma, una bomba... algo con lo que hacerme notar.

Pues eso, que iba yo hablando con un húngaro desagradecido, que me comentaba las maravillas de su productora y yo, a mi rollo, le puse al día de todo lo que se cocía en España y le hablaba de las maravillas de Sintregua Comunicación, cuando ya me encontraba en el palco y el equipo de L'enfant (película belga de la gala de ayer) entraba entre aplausos. Demasiados planos secuencia y demasiada tristeza otra noche en Cannes. Menos mal que por fin logré sacarlos por ahí y distraerme un rato, porque... en efecto en Le petit Majestic estaba D... esperándome. Pude ver el odio reflejado en sus ojos y mi corazón bombeaba como un carburador cuando vi que se llevaba la mano al bolsillo.

- No, agente. Fue en defensa propia, lo juro. Este joven quiso atacarme a mí y a los valores que representa la República Francesa.

Estaba convencido que le creerían, yo no sería mas que un cabeza de turco, un apestado. De hecho, ya lo soy. Es curioso el efecto que producimos los españoles en los extranjeros. Nos ven como monos de circo. Cuando descubren que eres español ponen la misma cara que le pondrías a un bebé. Somos las marionetas de Europa...

Ondas demasiados profundas esta mañana. Oryanne, una animatronic de la organización me dice que vaya con los demás a ver la película de Jim. ¿Es una trampa? ¿Quiere cogerme? Ayer noche logré escapar de las redes de D..., incluso no apareció el muy puerco por la alfombra roja, pero ¿volveré a lograrlo de nuevo? Muy arriesgado.

La película de Jim es como todas las películas de Jim: innecesariamente lenta. Demasiados fundidos en negro y demasiados planos redundantes. Pero, ¡qué coño! Lleva mil años haciendo lo mismo. Eso sí, Bill Murray está increíble (¿pero ha habido una sola vez en la que estuviera mal?) Incluso en ese puto bodrio de mierda que se cascó Sofía Coppola hace poco estaba insuperable.

Acabo de salir de un documental sobre James Dean que han preparado amigos y familiares suyos. Muy bueno. He podido ver imágenes de cosas inéditas que jamás se volverán a ver. Todos sus colegas han estado ahí presentándolo. Bastante siniestro final, te hace pensar en todos los engañados que llenan el mundo con sus sentimientos de buena voluntad, pensando que todo es bonito. Al salir, una enorme cagada de paloma aterriza sobre la calva de un tipo. El tipo cae al suelo. Viene la policía. Viene la ambulancia. También los bomberos...

- Es posible que no sobreviva...

¿De verdad han dicho eso? ¡Dios! ¿Qué coño está pasando?

Esta noche proyectan la película que más espero: Sin City. A ver que han hecho Robert Rodríguez y compañía. El sábado están en el Fnac, pienso ir a clavarles una daga afilada entre las costillas. Pero mañana por la mañana veré la película. Una hora en un oscuro pasillo con otros 300 VIP. Otros 300 cabrones que buscan lo mismo que yo: sangre fresca o una simple glándula pineal para mascar entre película y película.

Me guardaba la guinda para el postre: Ayer por la tarde (ésta va para ti, Dani) me encontré, frente a la alfombra roja, a una Natalie Portman depilada (la cabeza, cerdos) Intente hacerle una foto, pero me sonrió y me dijo que no con la cabeza.

- It's a great pleasure to meet an actress with your talent and your beauty.

Ella volvió a sonreír y ahí me dejo, con el rabo entre las piernas.

Nota mental: Debo reemprender la búsqueda de Gaizka para esa fiesta, mi propia fiesta de ayer me hizo perder mi "nueva responsabilidad básica".

Por último, querría contaros mis queridos amigos algo que está taladrando mi cabeza en todo momento: mis colegas Edouard y Florient conocen a Arthur Penn. Saben que en unas horas estará en España, de incógnito, y piensan volar a Madrid para estrecharle sus manos esqueléticas. La tentación es tan grande... Todo está preparado, tienen los billetes, el avión, el hotel... Sólo tenemos que llegar a Niza por nuestros medios y el resto es historia. Eso sí, tenemos que estar aquí de vuelta por la noche, para no se qué hostias (seguramente otra encerrona de D...). Un viaje aún más suicida, de pronto todo puede volverse una locura inteligible. ¿Seremos capaces de desaparecer en la nada, volar a Madrid, conseguir un autógrafo, un apretón de manos y volver a Cannes con cara de idiotas, como si no hubiera pasado nada? No tengo ninguna duda.

Un último detalle: Dadas las circunstancias, lo mejor es escuchar una vez mas I wanna be sedaded de los Ramones. Y ya que ha salido el grandísimo Verhoeven por ahí, echadle un ojo si podéis a la edición especial en DVD de Robocop y al amigo Paul hablando del Jesucristo Americano, ¡pura adrenalina!

clockworker7@yahoo.es

Balas blancas para la oveja negra [Martes 17-05-05]


Premio para el que encuentre a von Trier.

Esta mañana, algo me ha despertado. Era D... (suprimido por razones idénticas a las de ayer). Era él y no pensaba dejar de llamar hasta que le abriera. ¿Como sabía que estaba en la habitación? ¿Es que tenía poderes paranormales? ¿Había hablado con alguien? ¿Estaba en el ajo? Puede que fuese todo ello a la vez, pero aunque sea la manera en que me cacen, no pienso perder la costumbre española de levantarme tarde.

Mis hábitos me han llevado a la situación en la que estoy, pero no pienso dejarme intimidar. Ni Dolph Lundgren tiraría esa puerta abajo.

De pronto, los golpes cesan.

Mi corazón se acelera. Pienso: "En fin, al menos se escriben buenos libros en la cárcel". Seguro que D...(de nuevo suprimido) tiene una llave. Tengo lista la barricada: mi colchón y unas cuantas cajas que no sé de donde han salido. En el preciso instante en que cojo la escobilla del baño para defenderme, algo asoma por debajo de la puerta. Es una invitación VIP. Sí, ¿por qué no? Crédito ilimitado, comida gratis, sabiduría total... Cuando veo la sombra de D...(eliminado por razones legales) alejarse por el pasillo, recojo el trozo de papel. Lo reconozco, es una invitación para la película de esta noche en la alfombra roja.

¿Debo ir? ¿Quieren que vaya? ¿Es todo una trampa miserable para atraparme y darme mi merecido? No sabría deciros, pero estoy seguro de que no es casualidad. Al mismo tiempo, resulta tan tentador burlarme de ellos en sus narices, ataviado como un pavo real, en la alfombra roja (donde no podrá tocarme)... No puedo resistirlo: iré y os lo contaré (si vivo para ello).

Ésta ha sido una mañana extraña. Miro mis notas. ¿Qué son todas estas descripciones de celdas? "¿Es qué acaso de verdad aquella niña era su hija? De verdad señor, si yo lo hubiera sabido..." Extraños recuerdos esta mañana en Cannes: Ayer me crucé con Jim Jarmusch por la calle, grité su nombre y él se volvió.

- Mr. Jarmusch...

Su mirada me penetraba como un cuchillo oxidado.

- I'm very pleased to meet you.

- Me too.

Es todo lo que dijo, después se fue.

Von Trier fue aún más breve. Ayer presentaba su último bodrio y nadie le aplaudía. Su rostro estaba sumido en la pena. "Que se joda", pensé. Pero casi sentí lástima por él cuando todo dios aplaudía a estrellas francesas de las que nunca he oído hablar...

En cuanto a mi responsabilidad básica, hace tiempo que la he perdido de vista. Yo pensaba que esto iba a ser como un chiste malo: un español, un inglés, un alemán, un italiano... La mayor parte de mis compañeros son franceses. Sólo hay una chica portuguesa, otra finlandesa (Álvaro, ya me dirás el nombre de la tuya), otra austriaca, un húngaro y yo que sé qué mas. Me he echado dos colegas: Edouard y Florient. Son un par de maricas, pero son buena gente y, a pesar de todos los esfuerzos que han hecho para convencer a los jefes (D... entre ellos), me han echado del grupo de trabajo.

Tenía que hacer un documental para una cadena local (entre varios hacemos uno), pero todo eso se acabó: estoy fuera. Para que luego digan que no son racistas.

Los franceses nos tratan como nosotros tratamos a los moros. Me pregunto cómo tratarán los moros a quienes tengan por debajo...

En todas las familias hay una oveja negra. Algún pijo diría un outsider, pero tú y yo sabemos de lo que hablamos. No es culpa mía; siempre he tenido la sangre demasiado espesa para encajar en un grupo. Hay algo en todo esto que me recuerda la mierda absoluta del Colegio Mayor.

Todo eso desaparece, cuando me encuentro con Gaizka Urresti y me promete entradas para una fiesta privada. La cosa promete. De vuelta al hotel a por mi smoking he tenido que refugiarme de la lluvia en una atestada parada de autobús. Un viejo asqueroso se ha acercado hasta mí con expresión asesina. En su mano esgrimía algún tipo de documento indescifrable. Lo único que pasa por mi cabeza es enseñarle mi acreditación de Doctor de la Divinidad y Ministro Titulado de la Verdad Nueva... ¡Mierda! El miedo recorre mi espina dorsal como una sierra oxidada. Por un momento pienso que es un policía. Adieu! Es el fin, D... ha dado el chivatazo. En realidad sólo era un estúpido viejo enfadado conmigo, porque estaba sentado y él no, y porque no entendió mi francés.

La habitación del hotel está toda revuelta, mi ropa hecha jirones... Sabía cuando me había ido. Vigila cada paso que doy. Me tiene controlado. Quiere cogerme por los huevos... ese cabrón de D...! Smoking encima me voy a la alfombra roja, mientras en mi cabeza empieza a fraguarse un plan que Edouard y Florient me han comentado... La cosa tendría mucha gracia y todo se tornaría en un viaje aún más kamikaze...

Un último detalle: Here I go again de Whitesnake me parece muy apropiada. Como hoy he pasado de poner otro título de una película de Clint Eastwood, echad un ojo a Bronco Billy y descubrid la mejor película que este señor ha hecho en su vida.

clockworker7@yahoo.es

Infierno de Cobardes [Lunes 16-05-05]


Éste es el coche para los pringados, las superestrellas llevan mejores.

La Crosiette brillaba en la noche de Cannes bajo los focos multicolor y los fuegos artificiales. La alfombra roja recogía a la creme de la creme, famosos, famosas... El glamour hervía ayer noche en La Croisette como sangre fresca sobre una plancha caliente... Más o menos eso escribiría cualquier tipejo de cualquier periódico, como tantos que están hoy aquí. Yo no podía hacer lo mismo. Ni aunque me lo hubiera propuesto lo habría conseguido.

Jamás pensé que todo el miedo y el asco que pudiera reunirse en las venas de una sola persona pudiera asediarme de este modo, pero era así. No había vuelta atrás. De todos modos, mi sangre es demasiado espesa para este clima.

Aterricé en Niza después de un vuelo terrorífico. Por un momento vi algo encima del ala, un monstruo, quizá algo peor... Pero pronto desapareció mi deseo de arrancar la puerta de seguridad y saltar del avión.

Todo parecía calmado, incluso el aeropuerto parecía un lugar confortable, amistoso. Todo eso se acabó pronto. Una mujer de mirada extraña me atravesaba con sus ojos cono fuego cuajado. Me dijo algo en francés, no supe que coño había dicho. Estaba perdido, de eso estaba seguro.

Cuando llegue a Cannes me presentaron a D... (el nombre ha sido eliminado a petición del abogado del webmaster y por la propia seguridad de nuestro enviado especial), él movía el cotarro. Estaba claro, él era el Jefe. Los designios del Gran Imán giraban alrededor de él. Sus dientes, como teclas de piano lo dejaron claro: me odiaba. Sigue siendo cierto que los franceses nos odian, nos desprecian. Sabía que mi francés era una auténtica patraña y por eso me condenó. Para él, yo estaba muerto.

Me hicieron firmar papeles, seguramente para él seguro en caso de defunción:

-En plena posesión de mis facultades eximo al Festival y a su organización de cualquier responsabilidad...

Me dieron dinero, libros, maletas, bolsas y diez minutos para llegar al hotel y volver a salir. Antes de lo que pude darme cuenta estaba en la alfombra roja, tirándome de los pelos, porque estaba invitado a ver una película coreana, pero resultó ser un hallazgo sorprendente y estimulante. Un gran actor protagonista, si algún día logro pronunciar su nombre.

Después, sólo el vacío y la nada. Menos mal que esta mañana he comenzado mi plan: Como los jefes me odian, voy a hacer lo posible por escaquearme de todo acto oficial, de cualquier reunión o similar. Estoy dispuesto a iniciar un escándalo diplomático y que España por fin se decida a invadir Francia. Hoy he logrado encontrar refugio en los brazos de San Peckipah (habéis leído bien, que es santo por lo menos) y he visto Duelo en la alta sierra, presentado por varios colegas suyos de borracheras. Sus cuerpos decrépitos me han deprimido un poco, pero todo eso se ha diluido en cuanto ha llegado el clímax y, con ese tiroteo, he vuelto a recordar porque amo tanto el cine.

Por hoy, basta. Estos teclados están hechos para retrasados mentales y no sé ni que carajo estoy escribiendo, pero os prometo una cosa: lo he hecho lo mejor que he podido. Oh, no! Es D... (el nombre se vuelve a suprimir por las mismas razones) ¡viene a por mí! ¡Me ha descubierto! Escaparé antes de que tire la puerta abajo... Espero llegar hasta mañana y contaros algo más, hasta entonces haced como yo: ¡sobrevivid!

Un último detalle: Cualquier cosa de Lalo Schifrin, o todo por qué no. Ved ya The big sweat, en honor a como terminó mi camiseta ayer después de mi charla con D...(de nuevo, suprimido por las mismas razones), y rezad a los grandes Robert Z'dar y Steve Molone!

clockworker7@yahoo.es

Sin Perdón [Domingo 15-05-05]


Subvencióname.

Me han dicho que Gus van Sant va a estar en Cannes. Le espero con un cuchillo entre los dientes... Una vez, mi odio hacia el señor van Sant me llevó tergiversar su vida y escribir 308 páginas de calumnias deslenguadas. Esas 308 páginas cuelgan sobre su cabeza como una espada de Damocles. La dedicatoria rezaba: Se perdona, pero no se olvida, aunque a veces es difícil perdonar. Para Gus van Sant, el ángel caído. Aún tengo que pensar qué voy a hacer si lo veo, pero seguro de que se me ocurrirá algo…

De cualquier manera, hoy salgo para Cannes. De hecho, aunque no lo sé he salido ya. No sé porqué, pero no puedo apartar de mi cabeza Highway to hell de AC/DC, de pronto empiezo a recordar todo lo que se habla sobre la ilusión de seguridad en los aviones en El club de la lucha y mis meninges se estremecen. Pero todo desaparecerá pronto, terror paranoide esta mañana en Madrid. Por suerte, aún queda gente que me quiere y Marta, mi novia, ha venido a despedirme a Barajas. Me espera en Cádiz, donde se lo va a pasar de puta madre hasta que llegue yo y nos vayamos al Festival de Almería, donde está seleccionada Huida a toca teja, la cual no estaría ahí, sino fuera por el trabajo duro de los chicos de Sintregua, que aparte de alimentar esta página, trabajan ejemplarmente en esto del audiovisual y, por supuesto, hacen cortos. Son la productora del mío y lo distribuyen por el globo. Increíble.

¡Pero basta ya de autobombo! Espero que van Sant pruebe el filo de mi navaja, pero también me gustaría que sir (para los que no lo sepáis es sir, así que un poco de respeto) Ridley Scott se paseara un día de estos por La Croisette. Hay momentos en la vida que las comadrejas se acercan demasiado y lo mejor es huir, pero os juro por el alma de Staley Kubrick, que si me entero que sir Ridley está en Cannes, lo primero que haré será comprar un par de Montecristos del 2, perseguirlo hasta que logre agotarle y fumárnoslos juntos (a sir Ridley le pirran esta clase de cosas y ha llegado a afirmar que morirá con un Montecristo en la mano. Extraños pensamientos para un fumador). Como sé que lo más probable es que sea yo solito quien se tenga que fumar ambos puros, prefiero pensar en alguna extraña aventura que me ocurrirá en el avión. O peor aún. Acabo de darme cuenta de que no recuerdo ni una sola palabra en francés. ¡Mierda! ¡Me odiarán! Acabaré sin blanca en Cannes, desterrado de mi puesto privilegiado, siendo un mendigo más de este mísero mundo. Menos mal que podré descargar toda mi rabia sobre Gus van Sant y acabar con él de una vez por todas. ¿Qué por qué le odio tanto? Sobran las explicaciones. Hizo el remake de Psicosis.

Un último detalle: En honor a Eus, que me descubrió el intrincado mundo del funk, Joyous de Pleasure. En honor a sir Ridley, corran y vean Black Rain, que no todos los días se ve morir al gusano de Andy García.

clockworker7@yahoo.es

Cómo le saqué 300 euros a una puerca en Niza [Sábado 14-05-05]


Todo ese montón de pasta podría ser suyo.

- Lo primero que necesitamos es el coche. Y después del coche, la cocaína. Y luego un magnetófono para música especial y unas camisas Acapulco -.

A mí me parecía que la única forma de preparar un viaje así era ataviarse como pavos reales humanos y enloquecer, luego cruzar aullando el desierto y hacer el reportaje. No hay que perder de vista nunca la responsabilidad básica.

Pero, ¿qué era el reportaje? Nadie se había molestado en decirlo. Así que tendríamos que montárnoslo nosotros mismos. Libre Empresa. El Sueño Americano. Horatio Alger se vuelve loco a causa de las drogas en Las Vegas: Hazlo Ya: puro periodismo Gonzo.

Más o menos así me siento yo. Estos días no paran de preguntarme qué voy a hacer en Cannes. La verdad es que no tengo ni idea. Bueno, sí que la tengo. Colarme en las fiestas y perseguir a los famosos. También está eso del intercambio. Como vamos uno por cada país, me voy a hacer un amigo en Holanda, otro en Italia, otro en Alemania… para cumplir la regla básica de las amistades internacionales: visita mi país y yo visito el tuyo.

Sí, todo eso está muy bien. Pero, aparte de todo eso, ¿cuál va a ser mi responsabilidad básica? Sé que tengo que hacer una especie de documental de una de las películas que optan al Premio y sé que luego habrá algún rollo de jurado con las películas a concurso, pero no me han dicho más. Me han pagado billetes de tren, de avión, cuando llegue a Niza habrá alguien esperándome en el aeropuerto, seguramente una ex gladiadora americana embutida en el bikini de la princesa Leia de el Retorno de Jedi, con un cartel en la mano en el que pondrá mi nombre, un fajo de billetes en la otra y un coche esperando en la puerta, listo para llevarme al hotel. ¿Entienden ahora porqué pienso que esto no es ni más ni menos que una clara evidencia de que la única forma de afrontar esta situación es una demente dosis de periodismo Gonzo?

En fin, Miguel Ángel Lamata me dijo el otro día que hace unos 10 años estuvo allí para lo mismo que yo ¿Realmente quería decir lo que yo pensaba que quería decir? ¿Tenía todos los datos? ¿Estaba en el ajo? Seguramente, sí. Y eso me calmó. ¿Estoy dispuesto a volar a un país extranjero, cometer un fraude, agarrar un montón de billetes, colarme en un hotel y asistir como representante de un país que me odia a un Festival Internacional de Cine? Sin lugar a dudas.

Un último detalle: Para los mariquitas que no les gusta el rock, Cold Sweat de Thin Lizzy. Para los que necesiten estimulantes, Vivir y morir en L.A. de nuestro anfitrión Friedkin.

clockworker7@yahoo.es

Arrancando motores [Viernes 13-05-05]


Sí, amigos. Ése de ahí es mi colega Jose.

¡Hola, amigos! 8 años de dar palos de ciego han dado su fruto y unos insensatos del Gobierno español y el Gobierno francés han decidido mandarme como representante de nuestro amado país, para formar parte de las actividades que realizará el jurado del Premio de la Juventud en esta 58ª edición del Festival de Cine Cannes. ¡Toma ya! Para que vean la importancia diplomática de mi viaje, ahí me tienen, con mi amigo Jose (que en la intimidad le gusta que le llamen así, sin acento en la e); que, en su viaje semanal a la Universidad de Georgetown, hizo un alto en Zaragoza para desearme buen viaje, y ya de paso, firmar unos ejemplares de su nuevo y esperadísimo libro.

El domingo voy para Cannes, pero el que estuvo ayer ahí fue la mente preclara más grande del cine español, Nacho Vigalondo (gracias a él supe valorar al anfitrión de esta sección, William Friedkin). Esto de ser nominado al Oscar tiene sus ventajas. Será una pena que Nacho no esté la semana que viene, sobre todo porque no me podré colar con él en las fiestas a las que le inviten, pero ayúdenme a redimirme y visiten YA su página: www.nachovigalondo.com. Mañana sobre las 13h estaré en la Ser (Radio Zaragoza), para los que estén dispuesto a corromper sus oídos.

Por hoy nada más, solo que espero poder ponerles al tanto de lo que pase en La Croisette día a día. Informarles de de las idas y venidas, estrenos, premios, desfiles por la alfombra roja, fiestas, glamour, yates, limusinas, starlettes, actores, actrices, directores, vestidos escotados… ¡Qué coño! Tendré suerte si Sharon Stone se digna a mirarme. Pues eso, amigos, que me imbuiré del espíritu del grandísimo Hunter S. Thompson y trataré de ofrecerles el periodismo Gonzo más sucio, rastrero y extraoficial que mis pulmones me permitan.

Para cualquier cosa, diríjanse a mi email clockworker7@yahoo.es.

Un último detalle: Mientras escribo esto suena Cool the engines de los Boston. Hoy es Viernes 13, haced honores a Sean S. Cunningham, revisitad la película y… ¡Dios se apiade de vosotros!